Diferencia entre grasas malas y buenas, I: las grasas buenas
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¿Qué diferencia hay entre grasas malas y grasas buenas? I. Las grasas buenas.

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09 Ago ¿Qué diferencia hay entre grasas malas y grasas buenas? I. Las grasas buenas.

Cuando elegimos alimentos saludables para nuestro corazón y nos esforzamos en mantener un peso corporal saludable nos ayudamos a nosotros mismos a evitar las temidas enfermedades cardíacas.

Sabemos que comer demasiada grasa de cualquier tipo es malo para la salud, pero hay algunas grasas que son más saludables que otras. ¿Cómo tomar la decisión correcta?

En este artículo aprenderemos a reconocer las diferencias entre las grasas buenas y las grasas malas, centrándonos en las bondades de las primeras.

Comprendiendo las grasas buenas

Algunas grasas no incrementan el riesgo de enfermedad cardíaca. Cuando comemos grasas “buenas” en vez de grasas malas, éstas nos ayudan a protegernos contra las enfermedades coronarias disminuyendo el colesterol en sangre. Sin embargo, estas grasas buenas son muy altas en calorías, y la mayoría elevarán tus triglicéridos.

Es decir, que aunque se consideren buenas, hay que limitar su ingesta.

Las grasas poliinsaturadas

Son aceites vegetales que permanecen líquidos a temperatura ambiente. Como ejemplo, podemos hablar del aceite de maíz o girasol. Estas grasas también se pueden encontrar en determinadas margarinas, mayonesas y aderezos para ensaladas. Utiliza estas grasas en lugar de las saturadas, hidrogenadas y trans.

Las grasas monoinsaturadas

Son aceites vegetales que también permanecen líquidos a temperatura ambiente. Entre ellas están el aceite de oliva, los aguacates o la mantequilla de cacahuete. Estas grasas pueden ayudar a bajar el colesterol malo sin trastocar los niveles del bueno.

Los ácidos grasos Omega 3

Son de origen marino y se consideran saludables para el corazón porque bajan el nivel de triglicéridos y colesterol que circula en la corriente sanguínea. También inhiben los coágulos de sangre no deseados. Los pescados como el salmón, la caballa, el atún o el arenque son una buena fuente de estos ácidos grasos. Si eres vegano, puedes recurrir a las semillas de lino, nueces o el aceite de canola; estas fuentes no son tan efectivas, sin embargo.

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